Fiesta de aniversario
Llega de nuevo nuestro aniversario de casados, y pensando que hacer para celebrarlo, se me ocurrió algo tremendamente simple pero gracioso... ¿quién no espera el momento en que en una fiesta de cumpleaños entra la tarda con las velas encendidas? ¿a quién no le encanta ese momento? ¿por qué no prepararlo para ella si al final un aniversario es un cumpleaños?
Sin que ella se enterara, por la tarde, pasé por la pastelería de abajo de casa y compré dos pasteles (¡pequeños, para no destrozar regímenes ni esuerzos de ese tipo!), los dejé "ocultos" en la nevera...
Preparé una vela como las de cumpleaños, en mi caso con el número 8... también algo para brindar que acompañe a los pastelitos.
Esa misma noche, cuando nuestros hijos ya estaban acostados y dormidos y estábamos en el sofá viendo la tele, me levanté un momento y tras una preparación rápida, volví a entrar cantando, con los pasteles con la vela encendida.
Ya solo queda besarse (mucho), soplar las velas, brindar (por nosotros), comerse (los pasteles y lo que apetezca) y volver a besarse.
Estos días están resultando de bastante agobio y de verdad que este rato nos ha sentado muy bien.
