Cervecita para oxigenar la mente
La verdad es que no teníamos mucho tiempo porque nos estaban esperando para recoger a nuestros hijos, hacía mucho frío y estábamos con unos amigos, pero los dejamos y nos quedamos en la calle pensando... ¿qué hacemos?
Fue genial, salimos corriendo (para que no nos vieran estos amigos) y nos metimos en un bar, parecíamos adolescentes que hubieramos hecho una travesura. Nos tomamos una cervecita con música ochentera de fondo (dado que hemos ya entrado en la treintena, esa es "la nuestra").
Nos sirvió para aliviar una poca tensión que habíamos acumulado en una semana de mucho trabajo y algún que otro chafón y que no habíamos resuelto con un rato de conversación.
La cervecita fue rápida y después recogimos a los niños, pero nos sirvió para al llegar a casa alargar un poco más la noche ;)
Hablar es importante, pero no es lo único...

Cynthia dijo
burbujitas, burbujitas
;-)
14 Enero 2006 | 02:37 PM