Jugar siempre viene bien
Lo que escribía ayer, me ha recordado algo que quise publicar hace tiempo, la maravilla que supone iniciar cualquier tipo de juego con tu pareja; puede ser lo que comentaba del escondite, algo más elaborado, lanzarle un muñeco (blandito) de tus hijos a ver si lo atrapa, o (algo que nos ha encantado siempre) resolver las diferencias con una buena lucha libre o con el juego del "golpea-cachas"(**) ... no hay nada como un rato de juego para ser un poco más como niños, quitarse de encima algo de mal humor, sacar un poco de energía positiva y despertar la lívido.
(**) Para el que no conozca el juego del golpea-cachas, consiste en intentar dar una palmada en el muslo del contrario sin que él te de a ti, un juego ideal para los brazos largos como yo. Recuerdo como utilizamos el juego para despejarnos una vez que hicimos un viaje muy largo por la noche al parar en las estaciones de servicio.
